Centro de Orientación y Promoción para la Familia
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Psicología abierta a la trascendencia

septiembre 5th, 2013 | Posted by Reconciliar in Artículos

TERAPIA PSICOLÓGICA ILUMINADA POR LA FE CRISTIANA

(Primera Parte) 

El título del artículo, “Terapia psicológica iluminada por la fe cristiana”, obedece a la inquietud de aproximarnos a las personas que buscan ayuda psicológica, utilizando para ello la psicoterapia como herramienta, teniendo en cuenta la dimensión espiritual de la persona humana; estamos hablando de una psicología abierta a la trascendencia.

En otras palabras, nuestra orientación es reconocer en las tres dimensiones de la persona, en su realidad bio-psico-espiritual, a hijos de Dios, hermanos en Cristo; que pasan por una crisis. Entendiendo que la mirada de la crisis no se agota en el aspecto psicológico y/o biológico. Esta crisis no sería posible abordar sino tomáramos en cuenta la realidad integral de la persona, es decir, que las personas somos una unidad integral cuerpo, alma y espíritu.

  • ¿Qué es lo que espera encontrar una persona cuando viene a terapia?…
  • ¿Por qué y para qué va a terapia?…
  • ¿Cómo así decidió ir a terapia?…
  • ¿Qué desea lograr?…
  • ¿Se ha preguntado acaso, porqué estoy así, para qué estoy así?…
  • ¿Cuál es su meta de trabajo?…
  • ¿Cuál es mi fin, cuál es mi meta?…

En el ejercicio de mi labor como psicoterapeuta he podido apreciar que las personas que vienen a terapia no tienen una idea clara de lo que significa el trabajo terapéutico. Por lo general, piensan que el psicólogo tiene la solución inmediata a sus problemas; con mucha frecuencia el paciente viene con la idea preconcebida, que todos están equivocados y él no; él se cree sus enfermedades; que su vida no tiene sentido, etc.

En no pocos casos, el paciente piensa que el terapeuta lo va a solucionar todo, que tiene las respuestas a todas las interrogantes, y como todo lo llevan al ámbito psicológico y biológico no hacen el mínimo esfuerzo por conocerse y aceptarse. Se olvidan o no saben la respuesta a preguntas trascendentes como ¿Quién soy?, ¿Cómo estoy?, ¿Por qué estoy así?, ¿Qué debo hacer?

Ciertamente los psicólogos psicoterapeutas, acompañamos, cooperamos, desarrollamos una relación de confianza en base a la empatía, a la transparencia, a la escucha activa, a la aceptación personal e incondicional, mostrando calidez y reverencia por la persona.

Nos ayudamos con diversas herramientas y técnicas propias de la psicología sin olvidar que por encima de todo somos cooperadores de Dios y que Él tiene un plan para cada uno de nosotros. De ésta manera, poco a poco los pacientes, con mucha esperanza, van conociéndose y aceptándose, entendiendo que la felicidad va más allá de lo que el mundo nos propone.

A lo largo de la terapia el paciente irá comprendiendo, reconociendo y aceptando sus distorsiones frente a la realidad, entendiendo que no todo lo que él “quiere” o “debe” es posible.

Los pacientes suelen manifestar sus pensamientos de manera catastrófica indicando que sería “horrible” o “terrible” tal o cual cosa; o que no podrían “soportar” una situación inesperada; o decirse así mismo “soy malo”, “soy desconsiderado”, “no sirvo”, “no valgo”, “no vale”, “es inútil”, etc.

Frente a esta situación, el psicólogo psicoterapeuta va mostrando que independientemente de la circunstancia que atraviesa, y a pesar de sus pensamientos distorsionados, somos personas humanas creadas para amar y para ser amados.

También comprenderán que la vida es una constante de alegría y dolor; que hay una alegría interna que procede de la fuerza y de la confianza que viene del ser más íntimo de cada uno (mismidad) y nos conduce al Ser.

Los pacientes irán aprendiendo a luchar con valentía y perseverancia contra sus distorsiones que los alejan de la realidad; de ésta manera ya no será “el terapeuta” sino ellos los que irán reflexionando que tan lógica es su manera de pensar y cuanto los alejan o acercan de la realidad, se irán cuestionando si es práctica su manera de ser o si tienen evidencias frente a sus pensamientos y también reconocerán como sus propias distorsiones los alejan de sus metas.

Rosario Pantoja

Psicóloga psicoterapeuta cognitiva con maestría en neuropsicología, diplomada en orientación familiar. Con experiencia en psicología clínica y educativa. Terapia y orientación de niños, adolescentes, adultos y parejas de esposos; y, sus familias.

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